lunes, noviembre 09, 2009

Berlín, 1989-2009




Aún quedan muchos otros muros por derribar.

jueves, octubre 29, 2009

Facebook, 1939

Ayer me llegó un evento por Tuenti con el que me partí de risa un buen rato. Es bastante raro esto porque sólo el 0,001 % de los eventos del Tuenti tienen algún interés o son graciosos (los datos me los estoy inventando).

El evento contenía la foto que viene a continuación* (cómo habría sido el Facebook en los años treinta, justo antes y durante la Segunda Guerra Mundial):


*Haced click en la imagen para verla más grande.

domingo, octubre 18, 2009

Hipocresía




Madrid, España, 17 de octubre de 2009.

Varios miles de personas, llegadas en autobuses desde varios puntos del país, se manifiestan en el centro de la capital contra el derecho de las mujeres a decidir. Entre ellos, el ex-presidente del Gobierno, José María Aznar, que durante ocho años en el poder (cuatro de ellos gobernando con mayoría absoluta), no cambió ni una coma de la Ley del aborto.

Según la RAE:
"hipocresía.

(Del gr. ὑποκρισία).

1. f. Fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan."

Pues eso.

sábado, octubre 10, 2009

Ágora

Cumplí mi palabra (la que le di a la Rachel Weisz de papel) y ayer fui a ver Ágora. Pensé que como tenía tantas expectativas puestas en la película, era fácil que me decepcionara y sin embargo no fue así.

Me gustó prácticamente todo. Lo único que me molesta de las películas históricas es que te están contando algo que es real. Digo esto porque ayer, mientras veía a los cristianos entrando como animales en la Biblioteca, destrozando libros, quemándolos y, posteriormente, llenando el edificio de ovejas y cabras, no podía evitar indignarme porque sabía que todo eso pasó de verdad. Y esto es solamente un ejemplo de los muchos que podría poner. Pero lo peor de todo es que la película es terriblemente actual aunque esté situada en el siglo IV. El fanatismo estaba de moda entonces y sigue estándolo ahora, aunque los protagonistas hayan cambiado (algunos no han cambiado tanto). Esa cercanía con el mundo actual es lo que creo que hace que puedas meterte más en la historia y comprender mejor (o llegar a odiar) a los protagonistas.

Sobre Hipatia me dan ganas de saber mucho más. Ahora han salido un montón de libros sobre ella, aprovechando el estreno de la película, así que habrá que mirar, descartar y quedarse con lo que parezca que es lo mejor. De momento, sí recomiendo este artículo para acercarse un poco más al personaje.

Me pareció estupenda Rachel Weisz, aunque esto también lo sabía antes de ver Ágora y, de nuevo, no me decepcioné. Y hablando un poco más de la película, otro punto a destacar me parece la música de Dario Marianelli. Tengo debilidad por este hombre, me encanta todo lo que hace. Algunos fragmentos de la banda sonora se pueden escuchar en el apartado Multimedia de la web de Ágora. Está claro que tengo debilidad también por Alejandro Amenábar porque también me encanta todo lo que hace. El trabajo de documentación que tiene detrás Ágora es tan impresionante como la reconstrucción de Alejandría.

Conclusión: Dos horas para disfrutar en el cine. Que nadie se la pierda.


"Tú no cuestionas lo que crees, yo sí."

martes, octubre 06, 2009

Fauna del Metro

Cojo el Metro con bastante frecuencia, al menos una vez todos los días. Siempre va lleno de gente pintoresca, de todo tipo, muy cosmopolita y tal. Hasta aquí está bien, ¿no? Es como: oh, qué guay, cuánta gente diversa, qué bonito es el mundo. Pero no nos engañemos, el mundo no es bonito. Deja de serlo cuando entras a un vagón atestado de gente y a alguien le canta el alerón (que no el alirón). Esto, amigos, amigas, a las ocho-nueve de la mañana no es normal. Si a uno le canta el alerón a las ocho-nueve de la mañana (y no canta cualquier cosa, canta La Traviata) es que el concepto de ducha lo desconoce por completo. Entiendo que alguien sude a lo largo del día pero por favor, cuando sales de casa por la mañana, sales limpi@. Si no, eres un guarro y esto no admite discusión.

Después está la gente que parece que no se mira al espejo antes de salir de casa. Esto lo entiendo más, sobre todo por la mañana temprano tiene excusa. Pasas de complicarte la vida buscando en el armario (si eres como yo y pasas olímpicamente de preparar por la noche lo que vas a ponerte al día siguiente) y te pones lo primero que pillas, en mi caso unos vaqueros, una camiseta y mis incombustibles converse que empiezan a no ser tan incombustibles. Lo malo es cuando la gente sí se ha mirado al espejo antes de salir de casa pero parece que no. Aquí ya la solución es complicada y hoy he tenido dos claros ejemplos:
1. La choni. La mítica de "Oye tronca, ¿tú sabes dónde hay un Brejka?", a lo que yo contestaría: "Sí, y voy a acompañarte porque hasta lo más imponible del Brejka te sentaría mejor que lo que llevas puesto". Y os preguntareis, ¿qué llevaba la tronca? Pues llevaba un bonito chándal raído de color azul marino a juego con dos pedazo de arazos, que tiraban de sus orejas hacia abajo dando muestras claras de que la gravedad existe. A todo esto, el chándal bien ceñido, que no se diga. He tarareado mentalmente esto y me he reído mentalmente porque no soy tan valiente de reirme de una choni en su cara.
2. La pija alternativa. La típica soypijaperohagocomoquenoynadieselocree. Empiezan a ser una plaga y me preocupa. La pija alternativa era pija de cintura para arriba y alternativa de cintura para abajo. Era imposible mirarla más de cinco segundos sin sufrir daños cerebrales, por eso la he mirado tres, me he quedado consternada y he apartado la vista. De ello se deduce que no pueda dar una descripción detallada de su indumentaria... Sólo recuerdo unos shorts de color verde pistacho acompañados de unos leggins... Y no puedo seguir recordando porque mi cerebro ha decidido reprimir ese recuerdo para evitarme males futuros (gracias). Sólo sé que el verde pistacho no pegaba con nada más de lo que llevaba puesto.

Tanto a la choni como a la pija alternativa las he visto de vuelta a casa. Y claro, he salido del Metro haciendo mis divagaciones sobre el tema hasta que me he encontrado de frente con el cartel de Ágora. Lo han puesto justo en la salida, de forma que lo ves sí o sí (y mola). Rachel Weisz me ha mirado y yo la he mirado a ella, tratando de disimular que estaba pensando crueldades sobre la choni y la pija alternativa porque no quiero que Rachel tenga mala opinión de mí. Han sido breves instantes de conversación mental (sí, entre la Rachel Weisz fotografiada y de papel y yo, ¿qué pasa?) en los que ha levantado un poco la ceja y me ha dicho: "No seas mala que te veo. Y el viernes, al cine a verme, capicci?". Yo le he dicho: "Entendido, jefa", y he seguido caminando hasta casa pensando en este post... Si he sido cruel, no he querido evitarlo.

lunes, octubre 05, 2009

Cosas que sólo me pasan a mi I

Durante el fin de semana, para concluir bien una semana de inicio jodidilla, decidí ponerme enferma. Bueno, yo no, mi organismo, que es un cachondo. La tarde de ayer fue el momento álgido de la enfermedad: cama, siesta eterna, frío, calor, frío, calor, fin de la siesta eterna y comienzo de un leve mareo... Y en estos momentos, cuando una (o sea yo) ve cercano el final, piensa que es necesario dejar "atadas y bien atadas" algunas últimas voluntades. Vale, sí, es verdad, exagero. Ni mucho menos me estaba muriendo, pero quién sabe si mañana me diagnosticarán una grave enfermedad incurable que me impida contactar con el mundo más allá de dos pasos de mi cama. Pues eso, en ese caso no os preocupeis porque ya lo he pensado todo. Hay una persona, cuya identidad no revelaré porque seguro que da mala suerte chunga que te pasas, que se encargará de avisar a las otras personas a las que considero necesario avisar en una situación así. Para el caso de que me atropelle un autobús o, peor, un cartero con un carrito amarillo (lamentable), no tengo todavía plan, pero seguro que en ese caso aparezco en algún periódico gratuito, porque esos periódicos son muy morbosos y siempre sacan cosas así, así que no problem.

Una vez que todo esto quedó claro, mi organismo decidió mejorar (gracias, mamón). Así que hoy he ido a clase pero con calma y relax no sea que me estrese y caiga de nuevo en las garras de la muerte (no me atraparás tan fácilmente, perra ¬¬). Vamos, esto quiere decir que he llegado a la facultad a las 11. Y entonces ¡sorpresa 1!: creo que me he dejado el minicaso y el resumen de la minisentencia que tenía que entregar. ¡Mierda, mierda, mierda!. Abro el bolso, miro la carpeta y efectivamente... ¡Mierda, joder, mierda! ¡Mecagoen(algoquenoreproduciré) mierda! Esto sólo me pasa a mi ¡mierda, mierda, mierda!. Afortunadamente todo se ha resuelto con una llamada de teléfono a Miss Palencia (ríete tú de Patricia Conde que encima es de Valladolid. Mi Miss Palencia es de verdad, ¡ja!). Y entonces subo a clase y ¡sorpresa 2!: no hay clase hasta las 13h. ¿Y para eso vengo con calma y relax a las 11? Pues vaya mierda (de nuevo).

Dos horas, una visita al Banco, una charla sobre Lost con Eva y un bote de patatas después, volvíamos a una hora (45 minutos en realidad) de clase. Muy estresante, no sé cómo he sobrevivido al día de hoy. Tras la estresantísima clase y después de haber entregado el minicaso y el resumen de la minisentencia (¡chupi!), vuelta a casa. Y segundo momento cumbre del día (que se compone de varios a su vez): primero algo que me encanta que me pase, y es que el metro llegue justo cuando estoy pisando el andén (¡mooola!); segundo y mejor todavía, que en el vagón haya un hombre joven, trajeado e interesante leyendo... una guía de Madrid. Bueno, podría ser peor. Pedir un tercer momento guay iba a ser demasiado, pero por pedir que no quede: ¡Mira hacia aquí, bobo!. Vale pues no, no mira. Debe ser que la p*** guía esa es más interesante que yo, que sí, es cierto, no estoy en uno de mis mejores momentos pero soy lo mejor del vagón .Vale que la competencia eran cuatro viejas y una choni, pero esto no tendría por qué confesarlo. Dado que no miraba ni de coña, he deducido que hay dos opciones: 1. es gay y me consuelo pensando que al menos habrá un hombre (o unos cuantos) que den cuenta de él o 2. es bobo, así que mejor que se haya bajado en la siguiente parada. Por cierto, olía bien y todos los que se han subido después eran piltrafillas.

¡La vida es dura! Pero ya he superado mi estado emo-quejumbroso/metafísico-filosófico-sobrelavidaylamuerte y nada negativo me afecta ^^.

domingo, octubre 04, 2009

Cosas que me ponen de mala leche I

Cosas que me ponen de mala leche (más): que cualquier religión tenga poder mucho más allá de lo que debería. Para muestra, la siguiente cita, que pertenece a Adrian Rogers (pastor estadounidense) y que sin duda encantará a los defensores del liberalismo económico salvaje. Sí, esos que han provocado esta crisis tan genial, los mismos que ahora, cuando se han visto el culo salvado, han exigido (como si estuvieran en posición de exigir algo) que las cosas vuelvan a ser como antes y que el Estado no se meta en sus asuntos si no es para ayudarles.

He señalado en negrita algunas frases, digamos, "interesantes".

"No se puede establecer la libertad del pobre, sobre la base de dejar sin libertad al rico. Todo lo que una persona recibe sin haber trabajado para obtenerlo, otra persona deberá haber trabajado para lograrlo, pero sin recibirlo. El gobierno no puede entregar nada a alguien, si antes no se lo ha quitado a alguna otra persona. Cuando la mitad de las personas llegan a la conclusión de que ellas no tienen que trabajar porque la otra mitad está obligada a hacerse cargo de ellas, y cuando esta otra mitad se convence de que no vale la pena trabajar porque alguien les quitará lo que han logrado con su esfuerzo, eso, mi querido amigo, es el fin de cualquier nación. No se puede multiplicar la riqueza dividiéndola".
Adrian Rogers, (1931-2005).

Conclusión: La riqueza para los que la tienen.